Cleveland Clinic Logo
Colapso Pulmonar

Colapso Pulmonar

¿Qué es el colapso pulmonar?

El colapso pulmonar, también conocido como neumotórax, es una condición que ocurre cuando aire entra en el espacio entre la pared del pecho y el pulmón (espacio pleural). A medida que el aire aumenta, la presión dentro del espacio pleural aumenta y causa el colapso del pulmón. La presión también impide que el pulmón se expanda cuando intentas inhalar, causando dolor en el pecho y falta de aliento.

¿Cuáles son los tipos de colapsos pulmonares?

  • Neumotórax primario espontáneo – este tipo de colapso pulmonar puede ocurrir sin razón aparente, porque ocurre cuando no hay ninguna enfermedad pulmonar subyacente. Los sacos de aire anormales, pequeños del pulmón se pueden romper, soltando aire. Esta condición puede ocurrir en adultos que por lo demás están sanos. Hay ciertos factores que predisponen y pueden aumentar tu riesgo de tener neumotórax espontáneo primario.
  • Neumotórax espontáneo secundario – un pulmón colapsado puede ocurrir porque hay una enfermedad pulmonar subyacente, como enfermedad pulmonar obstructiva crónica, fibrosis cística y otras condiciones.
  • Neumotórax relacionado con lesión – una herida punzante en el pecho, como una herida de bala o de cuchillo, puede resultar en un colapso del pulmón. Un trauma por fuerza, como un golpe al pecho un accidente que resulta en la fractura de las costillas también puede causar neumotórax.
  • Neumotórax por tensión – esta es una enfermedad mortal que es más probable que ocurra con el neumotórax traumático (después de una herida de bala o de cuchillo) o en pacientes que estén en el ventilador (una máquina que te ayuda a respirar) que con otros tipos de neumotórax. Un mecanismo de válvula de una dirección impide que el aire se escape de la cavidad pleural. Cuando la persona inhala, más aire entra en el espacio pleural, aumentando la presión en los pulmones y corazón. Esto puede llevar a poner en peligro la respiración y a una caída de la presión sanguínea. Si el paciente no recibe tratamiento inmediatamente, puede resultar en muerte.
  • El neumotórax catamenial es una enfermedad extremadamente rara que ocurre tan solo en mujeres que están menstruando. El inicio de este neumotórax es normalmente en las 72 horas anteriores o posteriores al comienzo del ciclo menstrual. El tejido endometrial se pega al tórax, donde forma un quiste. El quiste puede soltar sangre, parecido a la forma en que el revestimiento del útero se muda durante los periodos menstruales. La sangre y el aire que entran en el espacio pleural puede causar que se colapse el pulmón.

¿Cuáles son los síntomas de un pulmón colapsado?

  • Dolor de pecho (normalmente de comienzo repentino y agudo por naturaleza)
  • Falta de aliento
  • Piel de color azulado
  • Fatiga
  • Respiración rápida
  • Latido de corazón rápido
  • Tos

¿Qué causa un pulmón colapsado?

Hay muchas causas para un colapso pulmonar. Están asociados con el tipo de pulmón colapsado.

Los factores asociados con el neumotórax espontáneo primario incluyen:

  • Fumar cigarrillos – fumar puede causar inflamación en las vías aéreas
  • Historial familiar
  • Tipo de cuerpo – la gente que es alta y delgada tienen más probabilidad de desarrollar neumotórax espontáneo primario

Las enfermedades pulmonares asociadas con el neumotórax espontáneo secundario incluyen:

  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica
  • Fibrosis cística
  • Cáncer de pulmón
  • Asma
  • Tuberculosis
  • Enfisema
  • Neumonía bacteriana – ciertas formas de neumonía causadas por estafilococo, estreptococo y otros tipos de bacteria pueden causar el colapso de un pulmón

Otros factores también pueden causar el colapso de un pulmón. Estos incluyen:

  • Lesión o trauma en la zona del pecho – heridas de bala o cuchillo, costillas fracturadas, o una lesión por una fuerza bruta pueden causar que se colapse un pulmón.
  • Ciertos procedimientos médicos – estos incluyen procedimientos en los que los pulmones pueden tener un pinchazo sin saberlo (aspiración con una aguja para drenar el líquido del pulmón, biopsias, o la inserción de un catéter intravenoso grande en la vena del cuello).
  • Actividades en las que hay cambios agudos en la presión del aire – volando en un avión o buceando en mar profundo pueden resultar en el colapso de un pulmón.

¿Cómo se diagnostica un pulmón colapsado?

Tu médico te hará un examen físico de tus pulmones y te preguntará si tienes un historial de enfermedad pulmonar. Puede que te hagan una prueba de gas de la sangre arterial para medir la cantidad de dióxido de carbono y oxígeno en la sangre. El tener niveles más altos de lo normal de dióxido de carbono y niveles bajos de oxígeno son indicadores de un pulmón colapsado. Se suele obtener unos rayos-X del pecho para confirmar si hay neumotórax presente. Si los rayos-X son inconclusos, se puede necesitar una tomografía computarizada del pecho.

¿Cómo se trata un pulmón colapsado?

El tratamiento dependerá de la causa subyacente, el tamaño del neumotórax y la severidad de la enfermedad.

  • Observación – si el neumotórax es muy pequeño y no hay síntomas, el pulmón se puede re-inflar por sí solo. El paciente debe de estar en observación cuidadosa por si hay señales de problemas respiratorios o cardiacos y habrá que hacer citas de seguimiento con el médico.
  • Suplemento de oxígeno – si el neumotórax es pequeño, puede que el paciente solo necesite un suplemento de oxígeno. Los pacientes debe de estar en observación para ver si su condición continúa siendo estable. Durante ese tiempo se pueden hacer más rayos-X.
  • Aspiración con aguja – se inserta en la cavidad del pecho una aguja con jeringa para quitar el aire mediante succión.
  • Drenaje con un tubo percutáneo en el pecho – si el neumotórax es grande o si el paciente tiene dificultad respirando, se puede meter un tubo de plástico pequeño en el espacio pleural para quitar el aire. El pulmón colapsado se re-inflará a medida que la presión del pulmón disminuye. Un ultrasonido u otros métodos de imagen se pueden usar para guiar el lugar donde poner el tubo del pecho.
  • Toracotomía a pecho abierto – se hace una incisión para permitir la inserción de un catéter pequeño o tubo de pecho para quitar el aire por medio de succión por presión.
  • Cirugía toracoscópica asistida por video (VATS por sus siglas en inglés) – este es un procedimiento mínimamente invasivo en el que una cámara fibro-óptica minúscula (toracoscopio) e instrumentos quirúrgicos se meten a través de una o más incisiones pequeñas. La cámara transmite imágenes de video en un monitor mientras que el cirujano extirpa el tejido pulmonar.
  • Pleurodesis pulmonar – este procedimiento consiste en meter un irritante químico en el espacio pleural para atacar la parte exterior del pulmón a la cavidad pectoral. Se hace para prevenir que el pulmón se colapse de nuevo.
  • Pleurodesis mecánica – este procedimiento es parecido a la pleurodesis química, excepto que se hace por un cirujano que usa un pedazo de gasa seca para raspar la membrana pleural.

Si estos métodos no son efectivos o si el pulmón se vuelve a colapsar, puede que se necesite un tratamiento quirúrgico. Los pacientes que tienen lesiones del pulmón por trauma o neumotórax espontáneo secundario pueden ser candidatos a una cirugía. Las indicaciones de que se puede necesitar cirugía incluyen:

  • Pérdida de aire persistente durante más de una semana
  • Neumotórax en ambos pulmones
  • Neumotórax recurrente

¿Cómo se puede prevenir un colapso pulmonar?

No hay manera de prevenir un colapso pulmonar, aunque el riesgo de que recurra puede reducirse. Si has experimentado un neumotórax espontáneo, es probable que ocurra otro en los siguientes dos años.

Aquí hay algunos consejos para prevenir la recurrencia:

  • Para de fumar – fumar aumenta el riesgo de neumotórax, así que se anima a los pacientes a que lo dejen
  • Evita viajar por aire hasta una semana después de que se haya confirmado vía rayos-X que se ha solucionado
  • Se desaconseja el buceo permanentemente a menos que se haya seguido una estrategia de prevención definitiva y muy segura como la cirugía
  • Haz una cita de seguimiento con tu médico. Si tienes una enfermedad respiratoria, haz citas regulares con tu médico

Esta información proviene de la Cleveland Clinic y no es su intención reemplazar el consejo de su médico o proveedor de servicios de salud. Por favor consulte a su proveedor de salud par información acerca de una condición médica específica. ©The Cleveland Clinic 1995-2018

index#s15304


  The Cleveland Clinic
  Center for Consumer Health Information
  216/444-3771 or 800/223-2273 ext.43771
  healthl@ccf.org
  ©The Cleveland Clinic 2018