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Menstruación Anormal

Menstruación Anormal

¿Qué es la menstruación anormal?

La mayoría de mujeres tienen periodos menstruales que duran de cuatro a siete días. El periodo de una mujer usualmente ocurre cada 28 días, pero los ciclos menstruales normales pueden oscilar entre 21 y 35 días.

Ejemplos de problemas menstruales incluyen:

  • Periodos que ocurren con una separación menor a 21 días o mayor a 35 días
  • Ausencia de tres o más periodos consecutivos
  • Flujo menstrual más abundante o escaso que lo usual
  • Periodos que duran más de siete días
  • Periodos que están acompañados de dolor, calambres, náuseas, o vómitos
  • Hemorragia o manchado que ocurren entre periodos, después de la menopausia, o después del sexo

Ejemplos de menstruación anormal incluyen los siguientes:

  • La amenorrea es una enfermedad en la cual los periodos de una mujer se han detenido completamente. La ausencia de periodos por 90 días o más es considerado anormal a menos que la mujer esté embarazada, dando de mamar, o pasando por la menopausia, (que normalmente comienza cuando la mujer se encuentra entre los 45 y 55 años). Las mujeres jóvenes que no han iniciado la menstruación a la edad de 15 o 16 años o en los tres años siguientes a cuando las mamas empezaron a desarrollarse también se consideran como que sufren de amenorrea.
  • La oligomenorrea se refiere a los periodos que ocurren infrecuentemente.
  • La dismenorrea se refiere a los periodos dolorosos y calambres menstruales severos. Un poco de incomodidad durante el ciclo es normal en la mayoría de las mujeres.
  • La hemorragia uterina anormal puede aplicarse a un gran número de irregularidades menstruales, incluyendo: un flujo menstrual abundante; un periodo que dura más de siete días; o una hemorragia o manchado entre periodos, después del sexo, o después de la menopausia.

¿Qué causa menstruación anormal?

Existen varias causas de periodos anormales, y estas varían desde el estrés a condiciones médicas subyacentes más serias:

  • Estrés y factores del estilo de vida. La ganancia o pérdida de una cantidad significativa de peso, la dieta, cambios en las rutinas de ejercicios, viajes, enfermedades, u otras interrupciones en la rutina diaria de una mujer pueden tener un impacto en su ciclo menstrual.
  • Píldoras anticonceptivas. La mayoría de las píldoras anticonceptivas contienen una combinación de las hormonas estrógeno y progestina (algunas contienen progestina sola). Las píldoras previenen el embarazo al impedir que los ovarios liberen los huevos. El iniciar o el dejar de tomar las píldoras anticonceptivas puede afectar la menstruación. Algunas mujeres tienen periodos irregulares o ausentes por hasta seis meses luego de descontinuar el uso de las píldoras anticonceptivas. Esta es una consideración importante cuando planeas concebir y quedarte embarazada. Las mujeres que toman píldoras anticonceptivas que contienen sólo progestina pueden tener hemorragia entre los periodos.
  • Pólipos uterinos o fibroma. Los pólipos uterinos son crecimientos pequeños benignos (no cancerosos) en el forro del útero. Los fibromas uterinos son tumores que se adhieren a la pared del útero. Puede haber uno o varios fibromas que oscilan desde ser tan pequeños como una semilla de manzana hasta ser del tamaño de una toronja. Estos tumores son normalmente benignos, pero pueden causar hemorragia abundante y dolor durante los periodos. Si los fibromas son grandes, pueden ejercer presión en la vejiga o el recto, causando malestar.
  • Endometriosis. El tejido endometrial que recubre el útero se desprende cada mes y es eliminado con el flujo menstrual. La endometriosis ocurre cuando el tejido endometrial empieza a crecer fuera del útero. A menudo, el tejido endometrial se adhiere a los ovarios o a las trompas de Falopio; algunas veces crece en los intestinos u otros órganos del tracto digestivo bajo y en el área entre tu útero y el recto. La endometriosis puede causar hemorragia anormal, calambres o dolor antes y durante los periodos, y relaciones sexuales dolorosas.
  • Enfermedad pélvica inflamatoria. La enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) es una infección bacteriana que afecta el sistema reproductivo femenino. Las bacterias pueden entrar en la vagina vía contacto sexual y luego extenderse hacia el útero y el tracto genital superior. Las bacterias pueden también entrar en el tracto reproductivo a través de procedimientos ginecológicos o a través de un parto, o aborto. Los síntomas de la EPI incluyen flujos vaginales abundantes de olor desagradable, periodos irregulares, dolor en las áreas pélvica y abdominal baja, fiebre, náuseas, vómitos, o diarreas.
  • Síndrome de ovario poliquístico. En el síndrome de ovario poliquístico (SOP), los ovarios producen grandes cantidades de la hormona masculina andrógeno. Sacos pequeños llenos de líquido (quistes) pueden formarse en los ovarios. Estos se pueden ver frecuentemente con ultrasonido. Los cambios hormonales pueden impedir que los huevos maduren, y así la ovulación no llega a suceder consistentemente. Algunas veces una mujer con síndrome de ovario poliquístico tendrá periodos irregulares o dejará de menstruar completamente. Además, la condición está asociada con obesidad, infertilidad, e hirsutismo (excesivo crecimiento del pelo y acné). Esta enfermedad puede ser causada por un desequilibrio hormonal aunque la causa exacta no se conoce. El tratamiento del SOP depende de si la mujer desea o no concebir. Si el embarazo no es una meta, entonces la pérdida de peso, las píldoras anticonceptivas, y el medicamento Metformina® (un sensibilizador de insulina) pueden regular los ciclos de la mujer. Si se desea un embarazo, se puede intentar tomando los medicamentos que estimulan la ovulación.
  • Insuficiencia ovárica prematura. Esta condición ocurre en mujeres por debajo de los 40 años cuyos ovarios no funcionan normalmente. El ciclo menstrual para, de manera similar a la menopausia. Esto puede ocurrir en pacientes que están siendo tratados por cáncer con quimioterapia y radiación, o si tienes una historia familiar de insuficiencia ovárica prematura o de ciertas anormalidades cromosómicas. Si tienes esta enfermedad, consulta a tu médico.

Otras causas de menstruación anormal incluyen:

  • Cáncer uterino o cáncer cervical
  • Medicamentos, como los esteroides o los medicamentos anticoagulantes (que diluyen la sangre)
  • Enfermedades médicas, como la anemia, otros trastornos de hemorragia, una glándula tiroidea poco o muy activa, o trastornos pituitarios que afectan el equilibrio hormonal
  • Las complicaciones asociadas al embarazo, incluyendo al aborto o al embarazo ectópico (el huevo fertilizado se implanta fuera del útero; por ejemplo, dentro de la trompa de Falopio)

¿Cómo es diagnosticada la menstruación anormal?

Si cualquier aspecto de tu ciclo menstrual ha cambiado, debes guardar un registro preciso de cuándo empieza y termina tu periodo, incluyendo la cantidad de flujo y si hubo pasaje de grandes coágulos de sangre. Mantén un registro de cualquier otro síntoma, como hemorragia entre los periodos y calambres o dolores menstruales.

Tu médico te preguntará acerca de tu ciclo menstrual e historia médica. Realizará un examen físico, incluyendo un examen pélvico y prueba de Pap. El médico podrá también pedir ciertas pruebas, incluyendo las siguientes:

  • pruebas de sangre para descartar anemia u otras enfermedades médicas o infecciones;
  • cultivos vaginales, para buscar infecciones
  • prueba de ultrasonido pélvico para comprobar si hay fibromas uterinos, pólipos, o algún quiste ovárico;
  • biopsia endometrial, en donde una muestra de tejido es extirpada de la cubierta del útero, para diagnosticar endometriosis o células cancerosas. La endometriosis u otras condiciones pueden también diagnosticarse utilizando un procedimiento llamado laparoscopía, en el cual el médico realiza una pequeña incisión en el abdomen y luego inserta un tubo delgado con una luz adherida para visualizar el útero y los ovarios.

¿Cuándo debe usted buscar atención médica por menstruación anormal?

Contacta con un doctor o profesional médico si tienes cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Dolor severo durante tu periodo o entre periodos
  • Hemorragia inusualmente abundante (que ha empapado una toalla sanitaria o tampón cada hora por 2 a 3 horas) o pasaje de coágulos grandes
  • Flujo vaginal anormal o de mal olor
  • Fiebre alta
  • Un periodo que dure más de 7 días
  • Hemorragia vaginal o manchado entre periodos o después de que has pasado por la menopausia
  • Periodos que se tornan muy irregulares después de haber tenido periodos regulares
  • Náuseas o vómitos durante su periodo
  • Síntomas del síndrome de shock tóxico, como fiebre por encima de los 102 grados, vómitos, diarrea, desvanecimiento, o mareos

Debes también ver a un doctor si piensas que puedes estar embarazada.

¿Cómo se trata la menstruación anormal?

El tratamiento para la menstruación anormal depende de la causa subyacente:

  • Regulación del ciclo menstrual: se puede prescribir hormonas, como estrógenos o progestina, que pueden para ayudar a controlar la hemorragia abundante.
  • Control del dolor: Los dolores o calambres leves a moderados pueden ser calmados tomando medicamentos de alivio del dolor sin necesidad de receta, como el ibuprofeno o el acetaminofen. No se recomienda aspirina pues puede causar una hemorragia más abundante. Tomar un baño o ducha con agua templada o utilizar un parche generador de calor puede ayudar a aliviar los calambres.
  • Fibromas uterinos: Estos pueden tratarse médicamente y/o quirúrgicamente. Al inicio, la mayoría de fibromas que están causando síntomas leves pueden tratarse con medicamentos aliviadores del dolor sin necesidad de receta médica. Si experimentas una hemorragia abundante, un suplemento de hierro puede ser útil en la prevención o tratamiento de la anemia. Píldoras anticonceptivas de bajas dosis o inyecciones de progestina (Depo-Provera®) pueden ayudar a controlar la hemorragia abundante causada por los fibromas. Los medicamentos llamados agonistas de la hormona liberadora de gonadotrofina pueden usarse para disminuir el tamaño de los fibromas y controlar la hemorragia abundante. Estos medicamentos reducen la producción de estrógenos del cuerpo y detienen la menstruación por un tiempo. Si los fibromas no responden a los medicamentos, existe una variedad de opciones quirúrgicas que pueden removerlos o disminuir sus acciones. El tipo de procedimiento dependerá del tamaño, tipo, y localización de los fibromas. Una miomectomía es la extirpación simple de un fibroma. En casos severos donde los fibromas son grandes o causan dolor o hemorragia abundante, puede ser necesaria una histerectomía. Durante una histerectomía, los fibromas se extirpan junto con el útero. Otras opciones incluyen: la embolización de la arteria uterina, la cual interrumpe el aporte sanguíneo al tejido fibroide activo.
  • Endometriosis: Aunque no hay cura para la endometriosis, los medicamentos de alivio del dolor con necesidad de receta médica pueden ayudar a disminuir el malestar. Los tratamientos hormonales como las píldoras anticonceptivas pueden ayudar a prevenir el crecimiento profuso del tejido uterino y reducir la cantidad de pérdida de sangre durante los periodos. En casos más severos, la progestina o un agonista de la hormona liberadora de gonadotrofina puede usarse para detener temporalmente los periodos menstruales. En los casos severos, la cirugía puede ser necesaria para remover el exceso de tejido endometrial creciendo en la pelvis o abdomen. Como último recurso, puede hacer falta una histerectomía si el útero ha sido dañado severamente.

Hay otras opciones de procedimientos que pueden ayudar con hemorragias menstruales abundantes. Se ha aprobado un dispositivo intrauterino anticonceptivo de 5 años de duración (DIU), llamado Mirena® para ayudar con la disminución de la hemorragia, y puede ser tan efectivo como otros procedimientos quirúrgicos como la ablación endometrial. Este dispositivo se inserta cuando estás en la oficina de tu médico con incomodidad mínima, y además ofrece una excelente protección contraceptiva. La ablación endometrial es otra opción. Usa calor o electrocauterización para destruir el revestimiento del útero. Solo se suele usar cuando se han probado otras terapias y han fallado. Esto es porque la cicatriz del procedimiento puede hacer más difícil vigilar el útero en el caso de que la hemorragia persista.

¿Cómo puede se puede minimizar el riesgo de la menstruación anormal?

Aquí hay algunas recomendaciones para el auto-cuidado:

  • Trata de mantener un estilo de vida saludable realizando ejercicios moderadamente y consumiendo alimentos bajos en grasa. Si tienes que perder peso, házlo gradualmente en lugar de optar por dietas que limitan drásticamente tus calorías e ingesta de alimentos.
  • Asegúrate de dormir lo suficiente.
  • Practica técnicas de relajación y reducción de estrés.
  • Si eres una atleta, evita las rutinas de ejercicios intensas o prolongadas. Las actividades deportivas excesivas pueden causar periodos irregulares.
  • Usa las píldoras anticonceptivas u otros métodos contraceptivos como te lo indiquen.
  • Cambia tus tampones o toallas sanitarias aproximadamente cada 4 a 6 horas para evitar el síndrome de shock tóxico y prevenir infecciones.
  • Consulta con un ginecólogo para revisiones regulares.
Referencias:

Esta información proviene de la Cleveland Clinic y no es su intención reemplazar el consejo de su médico o proveedor de servicios de salud. Por favor consulte a su proveedor de salud par información acerca de una condición médica específica. ©The Cleveland Clinic 1995-2016

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